June 3, 2008
Gael García Bernal se ha pasado a la dirección con 'Déficit', que ayer se presentó en el Festival Cines del Sur (Granada)--¿Es un paso obligado para todo actor que se precie ponerse detrás de la cámara?--De todos los profesionales que trabajan en el cine los actores son los que logran hacer mejores filmes. Le puedo mencionar ahora mismo diez películas estupendas creadas por intérpretes, pero no podría nombrar otras diez realizadas por fotógrafos o guionistas. George Clooney, por ejemplo, firmó un filme maravilloso: Buenas noches y buena suerte
--Ricardo Darín también se ha cruzado al otro lado con La señal. Y casi le cuesta la salud. Usted, sin embargo, parece que lo ha pasado genial actuando y dirigiendo.--Sí porque con Déficit no tenía la presión de dar un paso más allá, de subir un peldaño en una escalera. Simplemente, he realizado una actividad paralela. Hace unos años, parece que había que sufrir para hacer las cosas bien. No ha sido mi caso. Cuando las cosas me salen bien es cuando más me divierto. Que conste que divertirse implica también autocriticarse y ponerse retos. De hecho, hacer algo divertido es difícil. Lo fácil es hacer cosas aburridas.
--Seguirá dirigiendo, entonces. Se lo plantea como una carrera.--¿Carrera? No. Me lo planteo como un deporte. Para practicar cualquier actividad física, tienes que entrenarte y tener una disciplina. Pues yo pienso lo mismo sobre la dirección de filmes. Realizar Déficit ha sido como un experimento. Al principio, quería contar una simple anécdota, la historia de un chico que da largas a una chica para ligar con otra. Sin embargo, de repente, la película adquirió una nueva forma de ser y terminamos contando el abismo que existe entre las clases sociales.
--Los personajes son, efectivamente, polos opuestos. Por un lado, están los insufribles niños ricos de México. Y, por otro, sus sirvientes. ¿Confía usted en el cine como vehículo para la denuncia social?
--No exactamente. Si uno parte de la idea de que quiere hacer cine-denuncia abandona la ficción. Ahora hay cantidad de películas así, pero son aburridas y, además, cuentan lo que cualquier persona mínimamente informada a través de los periódicos ya sabe. En el buen cine, la denuncia tiene que venir implícita y acompañar una historia honesta. Es el caso, por ejemplo, de la formidable El expreso de medianoche. A mí me gustan las películas en las que la ficción es lo más importante. La ficción mueve montañas.
--A través de la ficción, Déficit habla de una cosa muy real: las carencias afectivas.--Sí, Déficit es una palabra relacionada con la economía, pero que ahora se puede utilizar para las personas. En nuestras sociedades, hay déficit afectivo y de identidad. El mundo está jodido.
--¿Y usted? ¿Cómo está? Desde Amores perros no ha parado...--Ahora me voy a tomar un descanso. Me encanta el concepto que tienen en España de vacaciones. ¡Son larguísimas!